Capítulo 41 41

—Entonces nadie se acuesta con nadie.

Eryn bajó el registro.

Balam me miró.

Yo miré a Balam.

Después a Eryn.

—¿Por qué tienen los dos cara de haber recibido una sentencia de muerte?

—No tengo esa cara —dijo Balam.

—Sí la tienes.

Eryn soltó una risa.

—Definitivamente la tiene.

—Tú tampoco pareces fel...

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