Capítulo 46 46

—No voy a cruzar todo el palacio para buscarte.

Balam sonrió.

—Perfecto.

—Lo digo en serio.

—Yo también.

—Entonces deja de sonreír.

—No puedo. Estás bastante ofendida por una decisión que supuestamente no te importa.

Le empujé el pecho.

—Vete a tu nueva habitación.

—Con gusto.

Me besó una vez, rápid...

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