Capítulo 51 51

—Entonces deja de esperar.

Balam se detuvo con la mano sobre la puerta.

Yo tampoco sabía exactamente por qué había dicho eso.

Su mirada regresó a mí.

—Explícate.

—Dijiste que cada día te cuesta más fingir que puedes esperar para siempre.

—Sí.

—Pues no esperes como si estuvieras sentado frente a una ...

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