Capítulo 58 58

–No voy a confundirme.

Balam seguía junto a la puerta cerrada.

–Eso dices ahora.

–¿Quieres que me vaya?

La pregunta borró cualquier provocación.

–No.

–Entonces ven aquí.

No avanzó.

Por supuesto que no.

Tenía que obligarme a elegir hasta el último paso.

Crucé la distancia, le agarré la nuca y lo besé...

Inicia sesión y continúa leyendo