Capítulo 65 65

–Devuélvemela.

Sasil todavía sostenía la bolsa abierta.

–Aurelia...

–La cinta. Dámela.

La sacó y me la puso en la palma.

Roja.

Ridículamente pequeña para conseguir que me doliera tanto.

Cerré los dedos alrededor.

–¿Dijo algo más?

–No.

–¿Te quedaste con él anoche?

Sasil parpadeó.

Balam habló detrás d...

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