Capítulo 83 83

–Sí.

El silencio fue inmediato.

Balam no se movió.

Sasil tampoco.

Eryn cerró los ojos un segundo.

Yo sentí el impulso de retirar la palabra, arreglarla, envolverla en explicaciones hasta que dejara de doler.

No lo hice.

–Sí –repetí–. Hay una parte de mí que querría decirte que sí.

Eryn respiró hondo...

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