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La presencia del Revenant llenaba el santuario con un temor asfixiante. Su imponente figura pulsaba con energía carmesí, cada paso enviando temblores a través del suelo. Lia permanecía inmóvil, la luz dorada del santuario parpadeando débilmente ante esta nueva amenaza. A su lado, Ares se tensaba, su...

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