56

El aire dentro de la prisión se volvía más pesado con cada paso, como si la misma estructura estuviera viva y respirara en contra de su voluntad. Una luz carmesí pulsaba débilmente a lo largo de las paredes, proyectando sombras inquietantes que se movían con sus movimientos. El grupo avanzaba en un ...

Inicia sesión y continúa leyendo