Capítulo 70 La deuda que huele a tomate

La noche en el refugio de piedra no trajo descanso.

Owen no apagó la linterna del todo. La dejó en el suelo, cubierta con un trapo, proyectando apenas un círculo débil de luz amarilla contra la pared irregular. El resto del espacio permanecía en penumbra. Erika estaba sentada sobre el colchón impro...

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