Perdí un poco

Me levanté para dar la bienvenida a la persona que acababa de entrar en mi oficina. Esta persona era muy diferente de lo que había imaginado por su nombre. Este hombre era muy joven. Parecía tener unos treinta y tantos años. Debo admitir que tenía la sonrisa más hermosa; era guapísimo. Parecía un di...

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