En el club

La persona que entró por la puerta no era otra que un Sebastián borracho, pero eso no fue lo que me sorprendió. Lo que me sorprendió fue la mujer alta, delgada, atractiva y de piel clara. No parecía drogada; estaba tratando de ayudar a Sebastián para que pudiera caminar.

Llevaba un vestido corto, r...

Inicia sesión y continúa leyendo