Capítulo 101 Háblame aunque duela

–Entonces háblame, Camila. Aunque sea para decirme que me vaya.

La frase de Leonardo quedó abierta entre los dos.

No era una súplica bonita. Las súplicas bonitas me daban desconfianza. Era peor: una puerta sin cerrojo, con él parado del otro lado, esperando que yo decidiera si cerrarla o cruzarla co...

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