Capítulo 104 La puerta por dentro

—Ven, Leonardo. Pero esta vez no cruces por mi herida; cruza por mí.

Leonardo se quedó en el umbral.

No porque dudara.

Porque entendió.

La puerta de mi departamento estaba abierta, mi madre había salido “por pan” con una discreción tan falsa que casi dejó un letrero de “besen con responsabilidad”, y...

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