Capítulo 105 La puerta que no se cierra

—No, Leonardo. Esta vez dime tú si puedes quedarte afuera.

Leonardo miró el mensaje de Adrián, luego mis dedos aferrados a su camisa.

Todavía tenía el calor de su boca en la mía. Todavía estábamos en mi departamento, con la puerta cerrada, el contrato roto sobre la mesa y mi madre comprando pan con ...

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