Capítulo 112 La cerradura que sí elegimos

—Después, Leonardo, vamos a decidir si esa cama aprende nuestros nombres o se queda vacía.

La frase me persiguió toda la noche.

No dormí bien. Tampoco mal. Dormí como duerme una mujer que dejó a un hombre en la sala con la puerta medio abierta, dos maletas robadas junto al sofá y su madre roncando e...

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