Capítulo 117 La noche que no nos fuimos

—Para decidir si van a seguir besándose en puertas prestadas o si por fin van a abrir la suya.

Arturo dijo eso y después casi se cayó.

Leonardo lo sostuvo antes que el médico. No con elegancia, ni con calma, ni con esa distancia entrenada de los hombres que aprendieron a sufrir sin arrugar la camisa...

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