Capítulo 128 La máscara equivocada

—La llevaba Victoria.

La frase de Gabriel cayó en el jardín con un golpe seco.

Leonardo no se movió. Su mano seguía en la mía, pero sus dedos se habían quedado fríos. Yo sentí el cambio antes de entenderlo: el deseo de hace un minuto, el beso todavía vivo en mi boca, se convirtió en una tensión dist...

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