Capítulo 137 La habitación que elegimos

—Sí, Leonardo. Pero esta noche no voy a dormir en la habitación de invitados.

La mano de Leonardo se quedó inmóvil sobre el volante.

Afuera, los flashes seguían golpeando los vidrios del coche como insectos furiosos. Dentro, en cambio, el aire se volvió lento. Espeso. Muy nuestro.

—Camila —dijo, con...

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