Capítulo 139 La puerta que no compraste

—Después, Leonardo, mañana vas a tocar mi puerta y vas a preguntarme si todavía quiero abrir.

No esperé a que respondiera.

Si lo hacía, si lo miraba un segundo más con esa cara de hombre que acababa de perder la cama antes de tenerla, iba a quedarme.

Y quedarme esa noche habría sido fácil.

Demasiado...

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