Capítulo 38 La primera carta

—No pienso escribir eso aquí.

La frase salió áspera, como si hubiera estado esperando desde antes de que Arturo terminara de hablar.

Él no se inmutó. Desde su sillón, cubierto con esa manta que parecía más una declaración que una necesidad, levantó una ceja.

—Qué alivio. Por un momento pensé que iba...

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