Capítulo 92 No me sigas

–No me sigas.

Leonardo se quedó quieto.

Por primera vez desde que lo conocía, no hubo impulso ganándole a la razón. No hubo paso robado, ni mano alcanzándome, ni esa manera suya de acercarse como si el espacio entre nosotros fuera una ofensa personal.

Se quedó donde estaba.

Y eso me partió peor.

Sal...

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