Capítulo 145

Kayla

—Kayla, ¿podemos hablar?

La sonrisa de Isabella era demasiado dulce, su tono demasiado suave y sus ojos demasiado agudos para que yo creyera que esto iba a ser una charla casual. No confiaba en esa mujer, ni por un segundo, pero la curiosidad pudo más que yo. ¿Qué podría querer decirme ahora...

Inicia sesión y continúa leyendo