Capítulo 82

Kayla

Como era de esperarse, Isabella no perdió el tiempo en contraatacar al día siguiente.

Apreté los dedos alrededor del control remoto de la televisión, sintiendo cómo mi presión arterial subía solo por ver esa entrevista.

—Incluso nos echaron de nuestra propia casa —dijo Isabella, secándose l...

Inicia sesión y continúa leyendo