Capítulo 58 Entre escaparates y promesas.

Entonces Alessia levantó una mano con naturalidad para acomodarle ligeramente el cuello de la camisa oscura que llevaba debajo de la chaqueta.

—Tienes esto doblado —murmuró distraídamente mientras alisaba apenas la tela cerca de su hombro.

El gesto fue pequeño, cotidiano y demasiado natural.

Y quizá...

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