Capítulo 84 Nadie como Gabriel.

Isabella sonrió de inmediato.

—Y tú prometiste venir al viñedo, así que ahora ya no puedes retractarte.

—No pienso hacerlo —respondió Alessia entre risas suaves.

Tomás se acercó entonces hacia ella con tranquilidad.

—Fue un gusto tenerte aquí, Alessia.

Después desvió apenas la mirada hacia Gabr...

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