Capítulo 104 Capítulo sin título

Alma salió al jardín.

Despacio. Como si cada paso la acercara a algo que no estaba segura de querer encontrar. Matteo seguía de espaldas. Con las manos en la tierra. Plantando algo. Como siempre. Como si nada.

—Matteo.

—Dime.

—Gírate.

Y se giró.

Y era él. Su marido. Su Matteo. El mismo de siem...

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