Capítulo 109 Capítulo sin título

Alma despertó con la sal en los labios.

No había mar. No había playa. Solo la ventana entreabierta y el olor del jazmín del jardín. Pero la sal estaba ahí, insistente, como un recuerdo que se niega a irse del todo.

Se sentó en la cama. Matteo dormía a su lado, con el brazo extendido sobre la almoh...

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