Capítulo 17 Capítulo sin título

Llegaron a la fábrica al anochecer. Era un edificio derruido, con ventanas rotas y grafitis en las paredes. Alma sintió que la piel se le erizaba.

—No hay movimiento —susurró Inés—. Parece abandonado.

—Eso es lo que quiere que pensemos. —Mateo sacó una linterna de su bolsillo—. Vamos con cuidado. ...

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