Capítulo 42 Capítulo sin título

Alma sintió un hormigueo en la punta de los dedos, un cosquilleo que subía por sus brazos como si miles de agujas diminutas estuvieran perforando su piel desde dentro. Soltó el papel amarillento y lo vio flotar lentamente hacia el suelo, como una hoja muerta en otoño.

—No podemos respirar —dijo Iné...

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