Capítulo 51 Capítulo sin título

Alma levantó la mirada. El sonido de las aspas comenzó a llenar el cielo.

—¿Qué quieres que haga?

El hombre le entregó una tarjeta de visita. Solo un número de teléfono.

—Cuando estés lista para jugar al ajedrez, no a las damas, llámame. Tengo un contrato que sí te protege. Pero no es gratis.

—¿...

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