Capítulo 57 Capítulo sin título

El coche negro se detuvo a unos metros. No fue un frenazo brusco ni una llegada amenazante. Fue peor. Fue una llegada pausada, casi ceremonial, como si quien venía dentro supiera que ya no había necesidad de prisa. Como si el tiempo, por fin, estuviera de su lado.

La puerta se abrió.

Alma no respi...

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