Capítulo 68 Capítulo sin título

Mateo la miró como si se hubiera vuelto loca. Luego, para sorpresa de todos, soltó una risa corta y amarga.

—Estás en el suelo, sangrando, y te preocupas por mi lenguaje.

—Alguien tiene que hacerlo.

—Qué conmovedor. —La voz de Damián llegó desde algún lugar por encima de ellos—. De verdad. Me emo...

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