Capítulo 75 Capítulo sin título

Alma se quedó sola, de rodillas en el suelo de la cueva, con el fuego azul ardiendo frente a ella.

—Lo hiciste —dijo Elvira suavemente—. Abriste la puerta. Y la cerraste. Sin perderte. Sin destruir nada.

Alma levantó la cabeza.

—¿Y ahora?

—Ahora descansa. —Elvira extendió una mano y la ayudó a l...

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