Capítulo 80 Capítulo sin título

Damián despertó al amanecer con lágrimas en la cara y una calma que no reconocía.

No era la calma del agotamiento. No era la calma de quien se ha rendido. Era otra cosa. Era la calma de quien, por primera vez en diez años, ha dormido sin soñar con puertas que no se abren.

Se incorporó despacio. L...

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