Capítulo 97 Capítulo sin título

Un silencio cómodo. Un silencio que no pesaba.

Y entonces la chica habló.

—Me llamo Luna.

—Alma.

—Bonito nombre.

—Gracias. El tuyo también.

—Gracias.

Y siguieron allí. Las dos. Con sus cuadernos. Con sus cafés. Con sus silencios.

Y Alma sintió, por primera vez en mucho tiempo, que estaba don...

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