Capítulo 98 Capítulo sin título

Alma abrió los ojos.

Y lo primero que sintió fue la arena.

Arena de verdad. Arena entre los dedos. Arena cálida, dorada, húmeda, con el sol de la tarde cayéndole encima como una manta.

Se incorporó.

Estaba en una playa.

No en la playa del sueño. No en la playa difusa y borrosa que veía cada noc...

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