Capítulo 127 Lo Que Guardó Mi Madre

Pasan once horas antes de que alguien me diga con claridad si mi esposo va a vivir. Las paso sentada en una silla de plástico en el pasillo de la unidad de cuidados intensivos, todavía con la blusa húmeda por los rociadores de la prisión y las manos manchadas de una sangre que ya no sé de quién ...

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