Capítulo 100 Una oportunidad.

—Rodrigo. —escucho que me llaman, pero la voz se siente temblorosa—. Despierta, no me siento bien.

De repente abro los ojos al sentir una mano que se posa en mi pecho, pero no lo hago por el tacto sino por lo caliente que se encuentra. Se siente como lava ardiendo y es cuando me doy cuenta de que mi...

Inicia sesión y continúa leyendo