Capítulo 56 Ahogando las penas.

Me levanto arreglando mi traje y cuando doy unos cuantos pasos veo al muy maldito bajando las escaleras de la mano de una que ni conozco, seguro ha de ser su nueva amante.

Ahora entiendo el motivo por el cual Julia se encuentra así.

«Vaya sufrimiento de la pobre mujer, no puedo imaginar el calvario ...

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