Capítulo 70 Lágrimas de felicidad.

—Todo listo, ya nos está esperando.

—Me asombra tu eficiencia esposo. —digo con sarcasmo.

—Te das cuenta de que eres tú la que empieza, luego no te estés quejando.

Pisa el acelerador y vamos camino hasta el consultorio donde atiende su amigo.

Minutos después llegamos a lo que parece una quinta. Rodr...

Inicia sesión y continúa leyendo