Capítulo 34 - Se acabó el gato

El dulce e intenso momento se rompió por un repentino y fuerte golpe en la puerta. Caelia se apartó de Damon, con una mano en la boca.

Damon frunció el ceño mientras caminaba hacia la puerta, con la mano en el picaporte. —¿Qué demonios?

Abrió la puerta de golpe, revelando a un hombre de cabello ru...

Inicia sesión y continúa leyendo