La Fortaleza

Rex estaba junto a la barra en su suite privada, con un vaso en la mano, pero la bebida estaba intacta. El whisky brillaba ámbar bajo la tenue luz, el hielo dentro ya comenzando a disolverse en remolinos acuosos. No estaba bebiendo. Estaba mirando—sin parpadear—la tableta que descansaba en el mostra...

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