La historia de Iro

Annie caminó suavemente por el pasillo, su mano rozando la pared lisa mientras dejaba que la risa de Rosy resonara en su mente. Ese sonido—puro y ligero—siempre era suficiente para ahuyentar el ruido del día. El tipo de risa que hacía que todo lo demás se desvaneciera, incluso la pesadez que las reu...

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