Los ojos del niño

La puerta se abrió con un gemido, lenta y reacia, como si incluso las bisagras resentían el regreso de Rex. El sonido se arrastró por el silencio como una advertencia, un suspiro cansado de los huesos de la casa misma.

Entró tambaleándose, con los hombros caídos, la corbata suelta, sus pasos pesado...

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