Resentimiento

Las puertas del salón de baile se abrieron de par en par, y un silencio recorrió a la multitud como un cambio repentino en el clima. Annie Yin entró, su presencia imponente sin esfuerzo, su silueta enmarcada por la luz dorada que se derramaba de las arañas. El suelo de mármol pulido bajo sus pies re...

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