Lágrimas silenciosas

El calor se extendió por el cuerpo de Annie, al principio arrastrándose, luego aumentando hasta volverse insoportable. No era comodidad, no era seguridad. Era algo extraño, invasivo—como fuego arrastrándose bajo su piel. Se abrió paso por sus brazos, bajando por sus piernas, hundiéndose en su pecho ...

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