El segundo mejor, siempre

—Gracias —dijo él por encima del hombro, con voz baja y burlona—, y para que conste, en realidad voy a buscarla. Quiero hablar con ella. Sobre lo que le molesta. Lo curioso es... ni siquiera es mi 'mejor amiga'.

No esperó una respuesta. No la necesitaba.

Judith ni siquiera parpadeó.

Las palabras ...

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