Advertencias inauditas

La mañana después de la “revelación” de Judith, Rex se despertó con una extraña calma—casi una sensación de propósito que no había sentido en meses. La decisión ya ardía en su mente, moldeándose en algo que se sentía como redención. Pasó la mañana al teléfono con corredores, abogados y sus asistente...

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