Al borde de la tormenta

La lluvia caía más fuerte ahora, pero no en duras y constantes láminas de agua que difuminaban la carretera en rayas de plata y gris. El coche de Alaric cortaba la tormenta como una cuchilla, los neumáticos silbando sobre el asfalto empapado. Detrás de él, su convoy seguía en formación cerrada, los ...

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