La lluvia que no paraba

El día del entierro de Judith Radsford llegó envuelto en lluvia fría y silencio. Las nubes colgaban bajas y pesadas, su color un gris opaco que parecía empapar todo, el césped, el ataúd, las personas que estaban allí. Era el tipo de día que hacía que incluso los vivos parecieran fantasmas. No había ...

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